- La cultura se hace cuerpo
- El sistema nervisoso que te protege
- El territorio emocional: culpa, vergüenza y miedo
- El regalo de sentirse a salvo
- De entender a habitar
- Tocar, sentir y liberar
- Anatomía femenina: clítoris, punto G y cérvix
- El puente: de habitarte a sentir placer
- Sensualidad sin exigencia ni propósito estético
- Excitación: tus 3 puertas al placer
- El orgasmo como reflejo y no como logro
- Tu pareja: tu mayor aliado
- La rueda del consentimiento
-El encuentro compartido y consciente
- Llevas tiempo de trabajo personal y aun así notas que tu cuerpo no te acompaña: se tensa, se cierra o sientes molestias en el coito o llevas tiempo evitándolo o sencillamente no sientes nada.
- Alguna vez te has forzado por miedo a decepcionar o a perder a tu pareja, aunque tu cuerpo dijera que no.
- Sigues cargando con miedo, vergüenza o culpa alrededor de tu sexualidad.
- Nunca te has explorado al detalle y sientes que hay mucho más por descubrir.
- Buscas una solución rápida o mágica, sin disposición a mirarte ni a sostener el proceso.
- Quieres quedarte solo en la teoría, sin llevar nada al cuerpo.
- Estás aquí solo para complacer a tu pareja o amantes, y no porque sientas que este camino es, antes que nada, para ti misma.
El único objetivo que de verdad me importa es que ninguna otra mujer tenga que atravesar en soledad, en silencio y en confusión todo lo que yo atravesé.









